12 abril 2010

El karma de la mujer

Vengo desde el ayer
desde el pasado oscuro y olvidado
con las manos atadas por el tiempo
con la boca sellada desde épocas remotas.


Vengo cargada de dolores antiguos,
recogidos por siglos, arrastrando
cadenas largas e indestructibles.



Vengo desde la oscuridad del pozo
del olvido con el silencio a cuestas,
con el miedo ancestral que ha corroído
mi alma desde el principio de los tiempos.


Vengo de ser esclava por milenios,
esclava de maneras diferentes:
sometida al deseo de mi raptor en Persia,
esclavizada en Grecia por el poder romano,
convertida en vestal en las tierras de Egipto,
ofrecida a los dioses en ritos milenarios
vendida en le desierto
o canjeada como una mercancía.

Vengo de ser apedreada por adultera
en las calles de Jerusalén
por una turba de hipócritas,
que clamaban al cielo mi castigo.

He sido mutilada en muchos pueblos
para privar mi cuerpo de placeres
y convertida en animal de carga,
trabajadora y paridora de la especie.

Me han violado sin límite
en todos los rincones del planeta
sin que cuente mi edad madura o tierna
o importe mi color o mi estatura.

Debí servir ayer a los señores,
prestarme a sus deseos,
entregarme, donarme, destruírme.
olvidarme de ser una entre miles.

He sido barragana de un señor de Castilla,
esposa de un marqués
y concubina de un comerciante griego,
prostituta en Bombay y en Filipinas
y siempre ha sido igual mi tratamiento.

De unos y otros siempre esclava,
menor de edad en todos los asuntos,
invisible en la historia más lejana
y olvidada en la historia más reciente.


Yo no tuve la luz del alfabeto.
Durante largos siglos
aboné con mis lágrimas
la tierra que debé cultivar
desde mi infancia.

He recorrido el mundo
en millares de vidas
que me han sido entregadas una a una.

Y he conocido a todos
los de hombres del planeta.
Los grandes y pequeños,
los bravos y los cobardes,
los viles y los honestos,
los buenos, los terribles.

Mas casi todos llevan
la marca de los tiempos.
Unos manejan vidas
como amos y señores,
asfixian, aprisionan y aniquilan.


Otros dejan almas
comercian con ideas,
asustan o seducen,
manipulan y oprimen.

Yo los conozco a todos,
estuve cerca de unos y de otros
sirviendo cada día,
recogiendo migajas,
bajando la cerviz a cada paso,
cumpliendo con mi karma.

He recorrido todos los caminos

he arañado paredes y ensayado silencios

tratando de cumplir con el mandato

de ser como ellos quieren

mas no lo he conseguido.


Jamás se permitió que yo escogiera
el rumbo de mi vida.
He caminado siempre en una disyuntiva
ser santa o prostituta.


He conocido el odio de los inquisidores

que a nombre de la santa madre iglesia

condenaron mi cuerpo a su servicio

y a las infames llamas de la hoguera,

Me han llamado de múltiples maneras,

bruja, loca, adivina, pervertida,

aliada de satán, esclava de la carne,

seductora, ninfómana,

culpable de los males de la tierra.


Pero seguí viviendo, arando,

cosechando, cosiendo,

construyendo, cocinando, tejiendo,

curando, protegiendo, pariendo,

criando, amamantando, cuidando

y sobre todo amando.


He poblado la tierra de amos y esclavos,

de ricos y mendigos,

de genios y de idiotas,

pero todos tuvieron el calor de mi vientre,

mi sangre y su alimento

y se llevaron un poco de mi vida.


Logré sobrevivir a la conquista

brutal y despiadada de Castilla

en las tierras de América

pero perdí mis dioses y mi tierra

y mi vientre parió gente mestiza

después que el amo

me tomó por la fuerza.


Y en este continente mancillado

proseguí mi existencia

cargada de dolores cotidianos,

negra y esclava en medio de la hacienda

me vi obligada a recibir al amo

cuantas veces quisiera

sin poder expresar ninguna queja.


Después fui costurera, campesina,
sirvienta, labradora, madre
de muchos hijos miserables,
vendedora ambulante,
curandera, cuidadora
de niños o de ancianos,
artesana de manos prodigiosas,
tejedora, bordadora,
obrera,
maestra, secretaria,
enfermefra.
Siempre sirviendo a todos,
convertida en abeja o sementera
cumpliendo las tareas más ingratas
moldeada como un cántaro por las manos ajenas.



Y un día me dolí de mis angustias
un día me cansé de mis trajines,
bandoné el desierto y el océano,
bajé de la montaña
atravesé las selvas y confines
y convertí mi voz dulce y tranquila,
en vocina del viento
en grito universal y enlo quecido.
Y convoqué a la viuda y a la casada,
a la mujer del pueblo, a la soltera,
a la madre angustiada, a la fea,
a la recién parida a la violada,
a la triste, a la callada, a la hermosa,
a la pobre, a la aflijida, a la ignorante,
a la fiel, a la engañada, a la prostituida.

Vinieron miles de mujeres juntas
a escuchar mis arengas,
se habló de los dolores milenarios,
de las largas cadenas
que los sglos nos cargaron a cuestas.
Y formamos con todas nuestras quejas
un caudaloso río
que empezó a recorrer el universo
ahogando la injusticia
y el olvido.



El mundo se quedó paralizado
los hombres y mujeres no caminaron
se pararon las máquinas, los tornos,
los grandes edificios y las fábricas
ministerios y hoteles, talleres y oficinas,
hospitales y tendas, hogares y cocinas.
Las mujeres, por fin, lo descubrimos.
¡ Somos tan poderosas como ellos
y somos muchas más sobre la tierra !
¡ Más que el silencio
y más que el sufrimiento !
¡ Más que la infamia
y más que la miseria !



Que este canto resuene
en las lejanas tierras de Indochina
en las arenas cálidas del
África,
en Alaska y América Latina,
llamando a la igualdad
entre los géneros
a construir un mundo
solidario
- distinto, horizontal, sin
poderíos -
a conjugar ternura, paz y
vida
a beber de la ciencia sin
distingos.
A derrotar el odio y los prejuicios,
el poder de unos pocos,
las mezquinas fronteras,
a amsar con las manos de ambos sexos
el pan de la existencia.
XahOlg
Espero que os guste.
Un beso.
Pilar

18 comentarios:

mar dijo...

Gracias Pilar, por dejarnos disfrutar de un escrito maravilloso.

Todo eso hemos sido las mujeres y debemos saberlo y unirnos, somos mujeres con todo el derecho a la libertad y a disfrutar de serlo y todo hombre ha nacido de una mujer, que no se les olvide.

¡¡Feliz semana mi niña!! me alegra mucho volver a leerte, besitos.

Marinel dijo...

Caramba Pilar...
No puedo ni sé mentirte,si te digo que me he emocionado con todo esto.
Es todo un reportaje. Una espléndida exposición del devenir del sexo femenino,de su presente,de su futuro deseado.
Es un desspertar doloroso a verdades infrahumanas.Un dolor lacerante ante injusticias continuadas,a crueldades sabidas e ignoradas...
En fin...
Que el sueño de que todo eso cambie alguna vez y para siempre,sea lo que dejemos volar sobre nuestros corazones,¿te parece?
La canción además de Manuel y Malú, es el adorno más adecuado que podías poner en esta maravilla de entrada.
Muchos besos,y perdona la extensión.

Yuria dijo...

Es muy completo. Queda a la intemperie la historia de la mujer en un segundo plano. Unas han sufrido la marginación más que otras, pero pienso que algo nos ha llegado a todas.

Un abrazo.

Juan Francisco dijo...

Mí querida Pilar, un recorrido terrible el que has hecho por la historia de la mujer a nivel mundial. Creo que aun queda mucho y que lo peor en muchos casos es que están tan sometidas que reniegan de la libertad que otras disfrutan. Odio los burkas que las separan del mundo. Ellas lo llevan y en muchos casos dicen que con orgullo. La ablación en las niñas es un crimen que cometen sus madres y familiares y que según dicen deben hacerlo por el bien de las propias niñas. ¿Has leído el libro de Waris Dirie? El primero se llama "El amanecer en el desierto" el segundo, donde cuenta su infancia y adolescencia en Somalia se llama "Flor del desierto". Cuenta como su madre y otras de su familia le practicaron la ablación cuando era niña y es escalofriante. Luego llegó a ser una modelo de fama y ha luchado por las mujeres de país. La primera vez que regresó las mujeres y los hombres la apedreaban. Bueno, supongo que todo eso lo sabes. Y resulta aun más terrible que la ablación, porque eso es la ablación del cerebro. Como el burka de las musulmanas. Ya lo dejo Pilar. No quiero alargarme más. Te mando un abrazo grande con todo mí cariño. (El granado se ve muy bién Pilar).

Lourdes dijo...

Jo, dónde he estado metida que me he perdido este cacho de post?

Me ha encantado, Pilar.
Qué manera tan genial de describir todo el sentimiento, todas las impresiones y sensaciones de las mujeres del todo el mundo.
Ojalá pudiéramos dar ese grito todas juntas, en una sola voz, y que el mundo entero se parase y empezase a girar de otra manera.


Un beso enorme, guapa!

Soy dijo...

Querida Pilar:

Las palabras que nos dejas hoy comueven al alma... hay imágenes a las cuales les sobran, pero así tomamos consciencia de nuestra elección... mujeres, madres,... guerreras... pilares...

Un abrazo enorme.

Isabel dijo...

Mi querida amiga, magnífica descripción del sufrimiento de la mujer a lo largo de la historia, las imágenes son impactantes hablan por sí solas.
Me alegra volver a pasar por tu blog del que no disfrutaba hacía tiempo.
Feliz fin de semana
Un besito
Isabel

Pilar dijo...

ACLARACIÓN: Me ha parecido que algunos de vosotros habéis pensado que este escrito es mío y no es así. Lo saqué de un pps por correo que me enviaron y el autor o autora es XahOlg. He tratado de averiguar algo de este autor y nada he encontrado en la red, tan solo el mismo relato publicado en otros blogs.
Gracias amig@s.

Pilar

Pilar dijo...

Mar, amiga. Es cierto no debemos olvidar todo lo que "la mujer" a sufrido a lo largo de la historia para conseguir algunos de derechos que ahora tenemos. Lástima que no sea igual en todas partes del mundo. Es muy triste que áún hayan mujeres que no pueden disfrutar de ellos.
Un besito, querida amiga.

Pilar

Pilar dijo...

Marinel, mi niña... si, me parece. No debemos perder la ilusión de que cambién las cosas en esos lugares en los que "ser mujer" es sinónimo de no ser apenas nada...sin derechos, sin voz ni voto y dónde imagino, que hasta la voluntad, estará atada de pies y manos.
Un beso enorme para ti, corazón.

Pilar

Pilar dijo...

Yuria, cierto, aún tenemos mucho camino que recorrer. Aunque como dices, en otras partes del mundo, casi ni han empezado. Por desgracia.
Un abrazo, guapa.

Pilar

Pilar dijo...

Querido Juan Francisco, no he leído aún el libro, pero no dudes que lo haré. Vi la película y es estremecedora. No puedo imaginar el dolor y el sufrimiento que supone la ablación en tantas y tantas mujeres... Un dolor inútil y absurdo.
El granado, precioso. Y decora mi rincón de maravilla. ¿verdad?
Gracias mi querido paisano.
Un beso.


Pilar

Pilar dijo...

Si, Lourdes, ojalá pudiéramos hacer algo para cambiar las absurdas y ancestrales costumbres que discriminan a las mujeres. Pero no perdamos la esperanza, solo con exponer aquí todas esas injusticias, ya es una forma de gritarlo. ¿No crees?
Un besito, cielo.

Pilar

Pilar dijo...

Soy. Si mi niña, eso pienso yo; las imágenes hablan por si solas y saber esa realidad es doloroso.
Nuestra elección es la de ser luchadoras y la de apoyarnos entre todas siempre.
Un abrazo grande, preciosa.

Pilar

Pilar dijo...

Isabel, amiga...me alegra verte de nuevo por aquí. También yo ando medio perdida... un poco aquí y allá...pero espero que poco a poco poder seguir haciéndo mi habitual recorrido bloguero, y visitaros a todos no tardando mucho.
Un besito, guapa.

Pilar

Lila dijo...

Y así ha sido nuestra historia, por suerte todos esos conocimientos están en nuestros genes, y jamás lo olvidaremos, ni permitiremos volver a situaciones penosas de antaño. Pero aún hay mujeres que siguen siendo maltratadas y disminuidas hay que luchas por ellas.

Mariesther Martìnez dijo...

Estimada Pilar.
Este escrito pertenece a Jenny Londoño. Es una extraordinaria poeta, historiadora y escritora quien trabaja a favor de la causa de la mujer en su paìs natal Ecuador. Este poema se llama Reencarnaciones y ganò el premio Gabriela Mistral en Quito en el año 1992. Honor a quien honor merece. Seguramente la persona que hizo el power point agregò sus iniciales pero la autora es JENNY LONDOÑO.
Un abrazo muy grande a todos

日月神教-向左使 dijo...
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